Convierte imágenes PNG a formato WEBP con archivos mucho más ligeros y sin perder transparencia.
PNG utiliza una compresión sin pérdida basada en el algoritmo Deflate, el mismo que emplean los archivos .zip. Cada píxel se almacena con su valor exacto, lo que garantiza una reproducción perfecta pero genera archivos considerablemente pesados, especialmente en fotografías con millones de colores.
WebP, desarrollado por Google en 2010, ofrece dos modalidades. La primera es compresión sin pérdida (lossless), que aplica técnicas como predicción espacial, transformación de color y codificación aritmética para comprimir más que PNG sin perder un solo bit. La segunda es compresión con pérdida (lossy), que utiliza codificación por bloques similar a VP8 —el códec de video del que deriva— adaptada a imágenes estáticas.
En la práctica, el modo con pérdida es el que produce las reducciones más dramáticas: entre un 25% y un 80% menos que PNG según el contenido de la imagen. Las áreas con colores uniformes y gradientes simples se comprimen con especial eficiencia. Las texturas fotográficas complejas también se benefician, aunque la ganancia es menor.
Un detalle técnico que muchos usuarios desconocen: WebP con pérdida admite un parámetro de calidad del 0 al 100. Un valor de 80 suele ofrecer el mejor equilibrio entre peso y fidelidad visual. Más abajo de 60, los artefactos de compresión empiezan a ser perceptibles en áreas de alto contraste.
No todas las imágenes PNG necesitan convertirse. Comprender cuándo el cambio tiene impacto real te ahorra tiempo innecesario en tu flujo de trabajo.
Tiendas online con catálogos amplios: Un sitio con 500 fotografías de producto en PNG a 2 MB cada una descarga 1 GB solo en imágenes. Con WebP, ese volumen baja a 200-300 MB. En conexiones móviles lentas, esta diferencia determina si un cliente espera o abandona la página.
Blogs y portales de contenido: Cada artículo con 3-5 imágenes ilustrativas gana segundos de carga al usar WebP. Los sitios de WordPress que migran sus medios a WebP reportan mejoras inmediatas en Core Web Vitals, particularmente en Largest Contentful Paint (LCP).
Aplicaciones web progresivas (PWA): El almacenamiento en caché del Service Worker se optimiza significativamente con archivos más pequeños. Cada byte ahorrado en assets gráficos se traduce en espacio disponible para lógica de la aplicación.
Sprites y hojas de iconos: Si tu interfaz usa PNG para iconos, botones o elementos decorativos, WebP sin pérdida reduce el tamaño entre un 10% y un 30% sin alterar un solo píxel. Es una optimización gratuita en términos de calidad.
Donde la conversión no aporta valor tangible: imágenes PNG que ya están muy comprimidas (menos de 100 KB), archivos temporales, o entornos donde el navegador del usuario no soporta WebP (navegadores muy antiguos con cuota de mercado inferior al 2%).
El proceso requiere menos de un minuto y no necesitas cuenta ni instalación.
1. Abre la herramienta de conversión PNG a WebP de Pixes en cualquier navegador moderno (Chrome, Firefox, Edge o Safari).
2. Arrastra tu archivo PNG directamente sobre el área de carga, o haz clic en el botón de selección para buscarlo en tu dispositivo. El límite por archivo es generoso: imágenes de hasta 50 MB se procesan sin problemas.
3. Ajusta los parámetros si lo deseas: elija la calidad de compresión (se recomienda 75-85 para un equilibrio óptimo) y decide si deseas conservar los metadatos EXIF de la imagen original.
4. Pulsa el botón de conversión. El archivo resultante aparece en segundos, mostrando el tamaño original junto al nuevo para que verifiques la reducción.
5. Descarga el archivo WebP. Toda la conversión ocurre localmente en tu navegador, lo que significa que tus imágenes nunca se suben a ningún servidor. Esto garantiza privacidad total y velocidad de procesamiento.
Si necesitas convertir decenas o cientos de archivos a la vez, la herramienta de conversión masiva a WebP te permite procesar carpetas completas con el mismo nivel de control sobre la calidad.
El parámetro de calidad en WebP con pérdida no es lineal: un valor de 50 no produce exactamente la mitad de calidad que un valor de 100. La relación entre compresión y fidelidad visual depende del contenido específico de cada imagen.
Calidad 90-100: Ideal para archivos fuente o imágenes que serán reeditadas posteriormente. La reducción de peso es modesta (15-30% comparado con PNG), pero la fidelidad es prácticamente indistinguible del original.
Calidad 75-85: El punto dulce para la mayoría de usos web. Fotografías de producto, encabezados de blog, banners y fotografías genéricas mantienen su aspecto visual con reducciones de peso del 50-70%. A pantalla completa, la diferencia con el PNG original es imperceptible para el ojo humano promedio.
Calidad 50-70: Útil cuando el peso es la prioridad absoluta: miniaturas, previsualizaciones o imágenes decorativas de fondo. Los artefactos de compresión pueden aparecer en bordes nítidos y zonas con degradados sutiles.
Calidad inferior a 50: Solo recomendable para previsualizaciones temporales o placeholders. Los artefactos son claramente visibles.
Un consejo práctico: convierte la misma imagen con calidad 70, 80 y 85, luego compáralas lado a lado en la resolución donde se mostrarán. En muchos casos, descubrirás que la diferencia entre 80 y 85 no justifica los kilobytes adicionales.
Una de las razones por las que los diseñadores eligen PNG es su soporte de transparencia alfa. WebP con pérdida también soporta canal alfa, pero con una diferencia importante: el canal de transparency en WebP con pérdida se comprime de forma independiente, lo que puede producir bordes ligeramente menos nítidos alrededor de objetos recortados.
Para logos, iconos y elementos con bordes duros sobre fondos variables, considera estas opciones:
Prueba específica: si tu PNG es un logotipo con fondo transparente sobre un degradado de color, convierte a WebP con pérdida a calidad 80 y revisa los bordes al 200% de zoom. Si observas halos o bandas sutiles, sube la calidad o cambia a modo sin pérdida.
A fecha de 2025, WebP tiene soporte superior al 97% en navegadores según Can I Use. Los únicos navegadores sin compatibilidad completa son versiones muy antiguas de Safari (anteriores a la versión 14, lanzada en 2020) y algunos navegadores de nicho.
Para garantizar que ningún usuario vea una imagen rota, la etiqueta HTML permite ofrecer WebP con PNG como alternativa:

Esta técnica no duplica las descargas: el navegador selecciona el primer formato compatible y descarga solo ese archivo. Los servidores con soporte de negociación de contenido (Content Negotiation) pueden automatizar este proceso sin cambiar el HTML.
Si tu servidor es Nginx o Apache, la directiva Accept header permite servir WebP automáticamente a navegadores compatibles y PNG como fallback, manteniendo una sola URL para cada recurso.
Convertir PNG indexados con pocas paletas: Los PNG de 256 colores o menos (formato PNG-8) ya están altamente comprimidos. Forzar conversión a WebP con pérdida puede aumentar ligeramente el tamaño del archivo o degradar la calidad sin beneficio real. Verifica primero el tipo de PNG que manejas.
Aplicar calidad 100 por defecto: Calidad 100 en WebP no equivale a compresión sin pérdida. Produce archivos más grandes que la compresión sin pérdida genuina y no ofrece ventaja técnica. Si necesitas preservación pixel-perfect, usa explícitamente el modo lossless.
Ignorar los metadatos: Los archivos PNG pueden contener chunks de metadatos ICC (perfiles de color), EXIF (datos de cámara) y texto personalizado. Algunos conversores eliminan estos datos. Si tu flujo de trabajo depende de perfiles de color específicos, verifica que la herramienta los preserve.
Redimensionar y convertir simultáneamente: Cambiar las dimensiones y el formato en un solo paso puede introducir errores de remuestreo. Para resultados predecibles, redimensiona primero y convierte después, o usa una herramienta que aplique el remuestreo antes de la compresión WebP.
No verificar el resultado: Siempre abre el archivo WebP convertido y compáralo visualmente con el original. Una reducción del 80% en peso suena atractiva, pero si los bordes del texto se vuelven borrosos o los colores se desvían, la ganancia no vale la pena para ese caso particular.